No está siendo un año fácil para la familia real noruega, pero los acontecimientos de las últimas horas hacen presagiar que la situación no va a cambiar. Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, ha sido imputado por 23 delitos, tres de ellos violaciones. Así lo ha informado este viernes la Policía del país nórdico, que ha dado por finalizada la investigación de un caso que comenzó en agosto de 2024 y que ha hecho tambalear los cimientos de la institución monárquica. “Ha sido una amplia investigación que ha incluido análisis de mucho material digital y han sido interrogados muchos testigos”, ha explicado en rueda de prensa Andreas Kruszewski, abogado de la Policía, que ahora enviará el caso a la Fiscalía del Estado para decidir sobre una posible acusación formal.

Borg, fruto de una relación de la princesa anterior a su matrimonio con el príncipe heredero al trono Haakon, está imputado por un caso de violación, dos de violación sin coito y cuatro de comportamiento sexual ofensivo. Una lista que también incluye amenazas, vandalismo, abusos y delitos de tráfico. Otros posibles delitos, como el de abuso en relaciones íntimas contra una de sus exnovias, han sido archivados por falta de pruebas.