Las siete magníficas —Nvidia, Microsoft, Apple, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla— han vuelto a sacudir los cimientos de Wall Street. Estas grandes tecnológicas estadounidenses están siendo las encargadas de acercar al S&P 500 al máximo histórico registrado en febrero, mientras concentran ya el 45% del valor del Nasdaq 100, que renueva máximos. Nvidia ha logrado recuperar el trono como la empresa más valiosa del mundo, alcanzando una capitalización de 3,8 billones de dólares y volviendo a superar a Microsoft. Junto a Apple, las tres superan los 10 billones de dólares de capitalización de mercado, monto que las convertiría en una hipotética tercera mayor economía del planeta, al situarse por detrás del PIB de Estados Unidos y China. Eso sí, la remontada en Bolsa no ha sido fácil. El índice de UBS que replica a estas siete compañías se disparó con las expectativas que generó la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, pero se desplomó un 25% tras su ofensiva arancelaria. Desde los mínimos de abril, el rebote alcanza ya el 34% y roza nuevos máximos.

Nvidia, que sube un 16% en el año, destaca como el caballo ganador. La firma de Santa Clara superó dos grandes pruebas: el desafío de DeepSeek, la IA china que cuestionó la necesidad tanto de chips de alta gama como de millonarias inversiones; y las nuevas restricciones de EE UU a sus productos para China. Entre enero y abril, cuando las Bolsas se tiñeron de rojo, borró 1,36 billones de dólares en capitalización. Pero sus últimos resultados trimestrales devolvieron la confianza: 44.100 millones en ingresos, un 69% más que hace un año. Su CEO, Jensen Huang, comentó que “la demanda de computación para IA es ya tan esencial como la electricidad” y que es lo que está empujando el negocio. Para el segundo trimestre espera facturar 45.000 millones, pese a perder 8.000 millones por la imposibilidad de exportar los chips H20 a China. Nvidia acelera en Bolsa, pero acompañada.