El Olympique de Lyon, uno de los mejores clubes de la historia del fútbol francés, ganador de siete ligas consecutivas y buque insignia de la tercera ciudad de Francia, jugará la próxima temporada en segunda división, tal y como confirmó el organismo financiero de la liga francesa, la DNCG, el martes por la noche. El dueño del club se había reunido durante varias horas con dicho ente para presentar sus alegaciones, pero no logró convencer al regulador financiero del fútbol francés de levantar las medidas restrictivas que le había impuesto, entre ellas un descenso administrativo a la Ligue 2 con carácter preventivo.
El dueño del club, el estadounidense John Textor, se había mostrado confiado antes de comparecer ante la DNCG, tras siete meses de esfuerzos por equilibrar las cuentas del club. “Hemos realizado diversas inversiones en las últimas semanas. Todo está bien financieramente”, aseguraba el dirigente, presidente de la estructura Eagle Football Holding (EFH). Pero la DNCG no lo vio igual.
En noviembre, la DNCG acordó la sanción de descender provisionalmente al histórico club francés, además de castigarle sin poder fichar hasta junio y obligarle a reunir 175 millones para levantar el castigo. Su no clasificación para la Champions League, unido a distintos problemas financieros, han terminado por recrudecer una situación que parecía inevitable por las últimas maniobras llevadas a cabo por Textor.










