El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha negado este miércoles en el Congreso de los Diputados que el Gobierno haya intentado interferir en las investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, al cargo de varias causas sobre presunta corrupción que afectan al ejecutivo de Pedro Sánchez. Marlaska, al que en las últimas semanas se le ha recriminado que no haya hecho una defensa clara de esta unidad del instituto armado, ha calificado su labor de “profesional, comprometida e independiente”. “No han escuchado ni escucharán de este ministro del Interior una sola palabra que ponga en duda la valía, la profesionalidad y el honor de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”, ha añadido, antes de presumir de que, desde 2018, cuando el PSOE llegó al poder, la unidad del instituto armado contra la corrupción y el crimen organizado ha sido reforzada en personal y medios.
La comparecencia de Grande-Marlaska se ha producido a petición del PP, que reclamaba al ministro explicaciones sobre una grabación en la que la militante socialista Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset intentaban convencer a un investigado por la Guardia Civil para que les facilitase información comprometedora contra uno de los mandos de la UCO, el teniente coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción encargado de los cuatro casos que afectan al Gobierno. El PP pedía saber si Interior había iniciado “actuaciones de oficio para proteger” a los mandos de esta unidad.






