“¿Eso es Glastonbury? ¿Esa mierda vacía?”, son las dos primeras preguntas que se escuchan en el documental que sacó en 2019 la BBC para celebrar el cincuenta aniversario del festival más emblemático que existe, Glastonbury. Las pronunció la icónica Billie Eilish mientras observaba el prado musical más famoso del planeta, ubicado en Pilton, Inglaterra, completamente vacío. “La mayoría de los fest...

ivales parecen iguales, pero nada más llegar supe que aquello no era un festival normal. Cuando subí al escenario y vi la multitud, aquello parecía el mar”, señaló Eilish, que tiene el honor de ser la artista más joven en encabezar esta popular cita británica creada en el año 1970 por el ganadero Michael Eavis y que se celebró de forma intermitente hasta 1981. Desde entonces ha sobrevivido al paso del tiempo con una celebración anual, con parones para regenerar el terreno

Este evento mágico, que recuerda a Woodstock y que cuenta con más de 3.000 actuaciones, se celebra en el corazón de una tranquila campiña inglesa, un lugar al que artistas como Paul McCartney relacionan con las ‘líneas ley’, unas supuestas líneas rectas que conectan distintos lugares de interés cultural en el mundo y que cuentan con una energía especial. Pero si hay algo que caracteriza a Glastonbury es la tierra, el barro que ha dominado el suelo de esta famosa granja en múltiples ocasiones, como en 1997 cuando Radiohead encabezó el cartel. Así como las clásicas banderas de colores que suelen ondear bien altas entre el público ubicado frente al icónico escenario de la pirámide, una estampa que regresará al histórico recinto de Worthy Farm a partir de este miércoles y hasta el lunes 30 de junio.