Fue uno de los juicios que mayor expectación levantó en 2024. El 13 de abril de ese año, un jurado popular consideró culpable de homicidio con dolo eventual a José Manuel Lomas, el librero de Ciudad Real que la madrugada del 1 de agosto de 2021 mató de dos disparos a un ladrón en su finca de La Atalaya, cerca de la capital manchega. Lomas fue condenado por la Audiencia Provincial de Ciudad Real a seis años y tres meses de prisión, pero su abogado recurrió y el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha rebajó la pena a nueve meses y cuatro días de cárcel al entender que actuó en legítima defensa, aunque de forma desproporcionada.
La indemnización a la familia del intruso, fijada inicialmente en 153.000 euros, se redujo a 52.000 euros, más los intereses y las costas del proceso. Su abogado, Juan Manuel Lumbreras, ha puesto en marcha un crowdfunding para ayudar a su defendido. La campaña, hasta la publicación de este artículo, rozaba los 50.000 euros.
Lomas, asegura el letrado, vive de una pensión mínima y no quiere vender su casa, su única propiedad, para hacer frente a la condena. El objetivo de la colecta es llegar a los 80.000 euros, para cubrir también los gastos del tratamiento psicológico que necesita. Según Lumbreras, el trastorno delirante paranoide que sufre su representado le hace vivir con un miedo constante, “creyendo que aún intentan hacerle daño”.






