El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por resuelta el lunes la última crisis entre Israel e Irán con su anuncio de un alto el fuego entre ambos países para darse después de bruces con las complejidades de la relación entre dos viejos e irreconciliables rivales. Trump estalló este martes en una serie de posts de su red social, Truth, y después, ante los periodistas que lo esperaban en los jardines de la Casa Blanca antes de que abordara el helicóptero Marine One al inicio de su viaje rumbo a La Haya (Países Bajos), donde tiene previsto asistir a la cumbre de la OTAN. En una intervención durísima, en la que no se ahorró las palabras malsonantes, el republicano acusó a ambos países de romper la promesa de parar los ataques cruzados que se habían hecho el día anterior. Dijo que “no tienen ni puta idea de lo que están haciendo” y cargó especialmente contra Israel, en una demostración pública de enfado con un aliado predilecto de la que hay pocos precedentes.

“No estoy contento con Israel”, dijo Trump. “No me gustaron muchas cosas que vi ayer. No me gustó que Israel lanzara bombas justo después de que cerráramos el trato. No tenía por qué hacerlo, fue una represalia muy fuerte”. El presidente estadounidense también mostró su disgusto con Irán, pero los disculpó en cierta manera, porque, afirmó, Teherán “solo lanzó una bomba, y encima no dio en el objetivo; creo que lo hicieron sin querer. No pueden controlar a los suyos”.