Julian Assange, el pasado mes de mayo en Cannes. EFE/EPA/Guillaume Horcajuelo
Bangkok (EFE).- Julian Assange, fundador de WikiLeaks, mantiene una vida discreta en Australia un año después de haber recuperado la libertad, durante el que ha hecho escasas apariciones públicas, entre ellas en Cannes y en el funeral del papa Francisco, tras haber llegado a un acuerdo con la Justicia de Estados Unidos.
El activista, que a su regreso a Australia pidió un tiempo para recuperarse, guarda en general un perfil bajo, y ha sido su esposa, Stella Assange, su principal portavoz y quien ha publicado de forma esporádica comentarios e imágenes en las redes sociales sobre la vida familiar.
«Han pasado 365 días, pero estamos a años luz de distancia de la prisión de Belmarsh», dijo hoy la mujer de Assange, nacido en Townsville (Australia), en 1971, en un comunicado divulgado por la agencia australiana de noticias.
Julian Assange abandonó el 24 de junio la prisión londinense de alta seguridad de Belmarsh, donde llevaba cinco años, tras aceptar declararse culpable de un delito por conspirar para obtener y divulgar documentos clasificados de EE.UU. a cambio del tiempo ya cumplido en el penitenciario.







