El 8 de septiembre se cumplirán tres años del fallecimiento de la reina Isabel II. Un tiempo en el que la familia real británica ha vivido significativos cambios, polémicas familiares —sobre todo las protagonizadas por el príncipe Enrique de Inglaterra— y los sendos diagnósticos de cáncer al rey Carlos III y la princesa Kate, que han obligado a hacer cambios en la agenda real. Pese a todo, la figura de la longeva monarca sigue presente en la institución. Coincidiendo con el que habría sido el 100 cumpleaños de Isabel II —el próximo 21 de abril de 2026—, el gobierno británico ha puesto en marcha una nueva propuesta con la que rendirán homenaje a la reina que más años ocupó el trono británico.

Después de un proceso de votación, el arquitecto británico Norman Foster ha sido el elegido para construir un monumento nacional en pleno corazón de la ciudad londinense. La propuesta del estudio de arquitectura será multifacético y ocupará un lugar privilegiado en el parque de St. James’s, próximo al palacio de Buckingham. La iniciativa cuenta con un presupuesto estimado entre 23 y 46 millones de libras esterlinas (entre 26,9 y 53,8 millones de euros al cambio actual), pero no tiene una fecha fijada para su finalización. Además, desde el comité conmemorativo afirman que el concepto de diseño está “sujeto a cambios” a medida que este se perfeccione.