Irán asestó este lunes su primer golpe a Estados Unidos tras el ataque lanzado contra su territorio en la madrugada del domingo (noche del sábado en Washington). Teherán ya había respondido a Israel tras la ofensiva que le lanzó este país el pasado viernes 13 y ahora lo ha vuelto a hacer, en este caso, contra la mayor base militar de Estados Unidos en Oriente Próximo. La operación es una reacción a los bombardeos lanzados...
por Washington sobre tres de sus instalaciones nucleares.
El ataque llegó al caer la noche en Doha, la capital de Qatar. La República Islámica tenía como objetivo la base estadounidense de Al Udeid, a unos 25 kilómetros de Doha y la más grande de las que tiene el Pentágono en la región, según han anunciado la televisión y agencias de noticias de Irán. Poco después, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha convocado una reunión de urgencia en la Casa Blanca, y el Pentágono ha confirmado el ataque de Irán, lanzado con misiles de corto y mediano alcance.
“Por el momento, no constan bajas estadounidenses”, declaró el Departamento de Defensa en un comunicado. Cuando el ataque hubo concluido y se confirmó que no había causado víctimas, Trump escribió en Truth un mensaje victorioso: “Irán ha respondido oficialmente a nuestra destrucción de sus instalaciones nucleares con una respuesta muy débil, algo que esperábamos y que hemos contrarrestado con gran eficacia. Se han disparado 14 misiles: 13 fueron derribados y uno se dejó pasar, ya que no era una amenaza”, dijo el presidente estadounidense, que celebró que “ningún estadounidense” resultase “herido” y que “prácticamente” no se produjeran ”daños".







