El centro cultural La Rambleta estaba a tope. Los espectadores hacían cola el pasado 18 de junio para ver el documental Voluntarios: La riada silenciosa, que rinde homenaje a quienes de forma altruista se organizaron para socorrer a los vecinos abandonados a merced del desastre. “La Rambleta está en un barrio limítrofe con el río. Al otro lado es zona cero de la inundación. Desde el día siguiente se produjo una concentración espontánea de voluntarios en la plaza del teatro”, recuerda en el documental Rocío Huet, directora del centro cultural.
La estampa es muy distinta a la del 30 de octubre ―un día después de la riada que segó 228 vidas humanas y devastó buena parte de la provincia de Valencia―. El ambiente el día de la proyección es de tarde primaveral casi veraniega. Los que no tienen entradas ―se han vendido todas― verán la película en la calle, que se exhibe en la fachada. El documental se podrá volver a ver en un pase el día 3 de julio en el centro cultural.
Luisa fue de las pioneras. Los apellidos de los entrevistados se omiten en el documental. La joven explica que al día siguiente de la catástrofe pensó “nadie está haciendo nada” y recuerda que “sabíamos que había gente atrapada”. Entonces creó un grupo de WhatsApp. "Pensé que se unirían solo amigos míos. Vimos que no. Nos pasamos a Telegram, que no tiene límite de miembros, y alcanzamos más de un millón de personas”, asegura.






