Se dice que el crimen nunca descansa. Superman, por tanto, tampoco. Como para no estar agotado de vez en cuando. Y más después de neutralizar un meteorito con restos de kryptonita. Hasta los superpoderes le piden reposo: tras el colosal esfuerzo, han quedado anulados temporalmente. Seis horas y 35 minutos, en concreto, según le comunica Batman por radio. Sentado en la cumbre de una montaña que no conoce, el hombre de acero pide entonces más detalles a su amigo.
― ¿Me puedes decir dónde estoy exactamente?
― En el sur de España.
― Andalucía, ¿no?
― Granada, para ser exactos.







