El goteo de sucesos que jalonan la actualidad de la ofensiva lanzada por Israel sobre Irán indican que, pasados ocho días, el grado de violencia sigue en aumento y que las gestiones a nivel diplomático van siempre a la zaga de los ataques y contraataques. Detener la escalada cada vez se complica más. El Estado judío mantiene sus bombardeos sobre instalaciones del programa nuclear iraní y, en un nuevo asesinato selectivo, sigue eliminando a altos mandos del régimen. Las propuestas realizadas el viernes por varios países europeos son “poco realistas”, ha dicho un alto funcionario iraní a la agencia Reuters, agregando que no es práctico insistir en esa vía porque no va a conducir a un acuerdo.

Esta vez el asesinado ha sido Saeed Izadi, jefe del Cuerpo Palestino de la Fuerza Quds, una unidad de la Guardia Revolucionaria que coordina las actividades del cuerpo en el extranjero, según ha anunciado la Fuerza Aérea israelí. Los hechos han tenido lugar en la ciudad de Qom. Izadi estaba acusado por las autoridades israelíes de haber coordinado con Hamás el ataque que este grupo palestino lideró el 7 de octubre de 2023 y en el que fueron asesinadas unas 1.200 personas en territorio israelí. Junto a Izadi, han muerto otros dos responsables de la seguridad.