Celebraciones por el Día Internacional del Yoga, en Bangalore, India. EFE/EPA/Jagadesh
Nueva Delhi (EFE).- Desde el hielo perpetuo del glaciar de Siachen, el campo de batalla más alto del mundo, hasta la cálida costa de Visakhapatnam en el sur, la India se desplegó este sábado en una coreografía masiva para celebrar el Día Internacional del Yoga, su exportación cultural más exitosa y su más eficaz herramienta de ‘poder blando’ en la escena mundial.
Mientras soldados en uniforme ejecutaban milenarias asanas (posturas) a 6.000 metros de altura, el primer ministro indio, el nacionalista hindú Narendra Modi, de 74 años, lideraba a miles de ciudadanos frente al mar.
«Que la paz interior se convierta en política global», recitó el líder nacionalista en Visakhapatnam, ciudad portuaria en el estado suroriental de Andhra Pradesh.
Desde que en 2014, con la llegada de Modi al poder, la India impulsó la resolución en la ONU que hoy secundan 177 naciones, el yoga se ha convertido en un pilar de la identidad india contemporánea.










