Muchos ya tendrán la verbena en su mente y probablemente no han pensado qué hacer el resto del puente. Si uno se queda en Barcelona puede ir a un museo, a un festival de música, de ruta por iglesias y claustros o a una feria de comida y tradición japonesa. El PAÍS ha elaborado una guía de todos los jardines en los que ver L’ou com balla o las alfombras de flores creadas para el Corpus. Todo, en un fin de semana de contrastes en el que coinciden la nueva exposición que rinde homenaje al diseñador Miguel Milá en el Museu del Disseny o, en el Fórum, la mayor cita musical de los ídolos de la generación Z llamada Share Festival.
Nacido en Barcelona en 1931, es uno de los diseñadores industriales más influyentes del último siglo en nuestro país. Sus modelos siguen siendo símbolo de clase y buen gusto y, prueba de ello, son la silla Salvador o las reconocidísimas lámparas TMM, TMC o Cesta. Para homenajear la figura de Milá (muerto hace poco menos de un año) su hijo Gonzalo ha ideado un recorrido por 8 salas del Museu del Disseny con 150 objetos y más de 200 documentos como planos, dibujos, revistas o catálogos comerciales e incluso el detalle de proyectos de interiorismo para el Hospital Clínic o los vagones del metro de Barcelona. Todo, para demostrar cómo la ciudad fue el escenario imprescindible de su obra.






