Volodímir Zelenski lanzó el martes un dardo envenenado a Donald Trump. “Si el uso hace un año de 100 [drones bomba] Shahed en una sola noche causaba un verdadero shock en Ucrania, ahora lo extraño es si [los rusos] utilizan menos de 100 en un ataque. Este es el único cambio de verdad en la conducta de Rusia tras el relevo en la presidencia de Estados Unidos”. El presidente ucranio evita el conflicto con su homólogo estadounidense, pero quiso

rack-dtm="">dejar claro de esta manera, durante la cumbre del G-7 en Canadá, que los intentos de la Casa Blanca para apaciguar a Moscú y presionar a Vladímir Putin para firmar una tregua son baldíos.

Las cifras dan la razón a Zelenski. Si hace medio año, en diciembre de 2024, el promedio de drones disparados por Rusia en un bombardeo de largo alcance contra Ucrania era de 58 al día, este junio es de 183. A partir de los datos recogidos por EL PAÍS en los informes diarios de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, se concluye que la cifra se ha triplicado. Desde que llegó Trump a la Casa Blanca, el 20 de enero, el promedio diario solo ha caído por debajo de 100 en un mes, en abril, con 80 drones. En febrero fue de 139; en marzo, de 135; en mayo, de 128, y en los 19 días contabilizados de junio, es de 183.