Iker Muniain (Pamplona, 32 años), no volverá a Argentina para cumplir lo que le resta de contrato con San Lorenzo de Almagro. El excapitán del Athletic lo anunciará el viernes de manera oficial, pero ya ha tomado la decisión de hacer efectiva una cláusula de su contrato —que vencía en diciembre—, que lo permite. No son razones deportivas, porque el navarro tiene ofertas para irse a jugar a algún destino exótico, pero baraja la posibilidad de retirarse del fútbol por cuestiones familiares. En su estancia en el club de Boedo ha echado mucho de menos a sus hijos, Iker de diez años y Claudia de siete, y pretende no alejarse tanto de ellos.

Su entrenador, Damián Ayude, lo comentaba al diario deportivo Olé: “Él estaba con ese tema de que extrañaba mucho a los hijos, que son chicos, y está en ese encuentro, recuperando el tiempo que no venía teniendo con ellos”. Era antes de que Iker tomara la decisión de no volver. “Acá lo esperamos, quiere mucho al club, lo ha dicho, pero principalmente lo ha demostrado defendiéndolo dentro y fuera de la cancha”, reconocía Ayude, que, sin embargo, no profundizó con el jugador sobre su futuro. “No me pareció el momento para preguntarle qué va a hacer. Él es un gran profesional y sé que se va a manejar de la forma correcta, así que acá lo esperamos o si no, esperamos su llamado o mensaje”.