El Al Hilal saudí, rival del Real Madrid este miércolers en el Mundial de Clubes (21.00, Dazn y Telecinco), vio con claridad que sus planes de crecimiento funcionaban en un momento que a simple vista podría llevar a pensar justo lo contrario: cuando se fue Neymar. La contratación del brasileño en agosto de 2023, pocos meses después de la de Karim Benzema, contribuyó a sostener el despegue del interés por el fútbol del país árabe. “Crecimos mucho en redes sociales en países como Brasil”, recuerda en un hotel de South Beach Esteve Calzada, consejero delegado del club saudí. Pero se lesionó enseguida y solo jugó siete partidos con el Al Hilal. “Lo más interesante es que Neymar se fue en enero y no hemos perdido seguidores. Al revés. Seguimos creciendo”.

El relato de Calzada (Lleida; 58 años) muestra que el fútbol saudí ha pasado a una nueva fase tras el hervor inicial de las contrataciones de Cristiano y Benzema y la entrada del Gobierno en cuatro clubes a través del fondo soberano PIF. La ventana de fichajes abierta para el Mundial de Clubes se cerró sin que firmaran ninguna de las figuras que tantearon, aunque sí se hicieron con un nuevo técnico, Simone Inzaghi. “Cuando nuestro presidente le llamó, nos dijo que estaba centrado en la final de la Champions [la perdió], y que le contactáramos después”. Fue distinto con los jugadores. “Nos dimos cuenta de que o bien nos pedían demasiado dinero, o bien el jugador ya estaba con la mente en las vacaciones”, cuenta. “Tenemos la ambición de traer el mejor talento, pero no a cualquier precio”, dice. “La gente a veces piensa que imprimimos billetes, y no es así”.