El último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre el caso Ábalos, que ha provocado la dimisión de Santos Cerdán como diputado y secretario de Organización del PSOE, apunta la posibilidad de que la supuesta trama corrupta intentase “modificar el sistema de evaluación de licitaciones” de obra pública para “tener más control” sobre ellas. Los agentes introducen esta hipótesis al destacar un mensaje de WhatsApp enviado en abril de 2019 por Javier Herrero, entonces director general de Carreteras, a Koldo García, quien fuera asesor de José Luis Ábalos cuando encabezaba el Ministerio de Transportes. “Estamos enredando para intentar modificar el sistema de evaluación de futuras licitaciones. Para poder tener más control. Pero necesitamos trabajarnos a los interventores y abogados del Estado”, reza el mensaje de teléfono interceptado por el instituto armado.
Con el respaldo del Tribunal Supremo y la Fiscalía Anticorrupción, la UCO ha puesto la diana en la supuesta trama urdida para el cobro de mordidas a cambio de influir en adjudicaciones de obra pública —lo que extiende la investigación más allá de los contratos de compraventa de mascarillas en la pandemia—. La Guardia Civil señala ya sin paliativos a Ábalos, Cerdán y García; pero añade que estos “habrían manipulado los procesos de contratación”, “valiéndose” de las relaciones tejidas con Isabel Pardo de Vera, entonces presidenta de Adif, y con Javier Herrero, director general de Carreteras. Tras conocerse la pasada semana el informe policial, el Ministerio de Transportes ha comenzado a analizar siete contratos de Carreteras puestos bajo sospecha por el instituto armado, con el foco en la actuación de Herrero, cesado en octubre de 2022. Fuentes conocedoras del contenido de este análisis afirman que, de momento, no han encontrado incorrecciones en la tramitación de los expedientes y han comprobado que se otorgaron a las ofertas con mejor valoración “en la fase técnica” (donde se contemplan criterios subjetivos).








