Matías Almeyda se ha convertido de manera oficial en el nuevo entrenador del Sevilla para la próxima temporada. El argentino, de 51 años, no tiene experiencia en la Liga española, pero reúne los requisitos adecuados para encabezar un proyecto con limitaciones económicas y en donde Almeyda debe acabar con la zozobra que acompaña a la entidad andaluza en las dos últimas temporadas. La oficialidad del fichaje de Almeyda, que jugó en el Sevilla en el curso 1996-1997 del pasado siglo, confirma dos aspectos fundamentales. Se trata de la primera gestión de calado de Antonio Cordón, nuevo director deportivo después de la destitución de Víctor Orta. Además, plasma la llegada de un entrenador que no era la primera opción del Sevilla. El club andaluz mantuvo varias reuniones con Imanol Alguacil, el preparador elegido, pero el vasco no vio claro dirigir a una entidad en evidente declive y con problemas económicos.
El tablero está preparado.
Hasta en dos ocasiones se vieron las caras el Sevilla e Imanol. En la primera, con Víctor Orta todavía, hubo más sintonía. En la segunda, ya con Antonio Cordón, no hubo conexión. Las dudas del entrenador se acentuaron hasta que el pasado jueves por la mañana le comunicó al Sevilla que no aceptaba su oferta, buena en el aspecto económico y por tres años, aunque con ventanas de salida. Confirmado el no de Imanol, el Sevilla, a través de Cordón, dio luz verde al ofrecimiento que se había recibido por parte de los agentes de Almeyda, técnico que conocía de su etapa en el fútbol griego. Cordón fue director deportivo del Olympiacos y Almeyda, técnico del AEK. El argentino ficha por tres años, también con ventanas de salida a la conclusión de cada uno de ellos, y cobrará menos que lo ofrecido a Imanol, lo que alivia algo la delicada situación del Sevilla. Como ejemplo de este último, el mandato que tiene Cordón para aliviar en un 40% la masa salarial de la primera plantilla del club andaluz.







