Si hay algo que siempre me ha molestado de los aspiradores robot —y llevo muchísimos probados— es que se enganchen con cables, textiles o arrastren objetos que se queden olvidados por el suelo. En casa siempre intentamos dejarlo todo lo más despejado posible (subimos cortinas, recogemos las cosas que haya por el suelo…), pero siempre queda algo olvidado.
Y durante mucho tiempo ese algo solía ser la cuña que utilizamos para que la puerta de la cocina no se cierre. Era común día sí y día también tener que buscarla por la casa a ver dónde aparecía esa vez. Y al final tuve que quitarla definitivamente.
En muy poco tiempo, esto ya no será un problema. Porque los nuevos aspiradores robot son más robóticos que nunca y les están saliendo extremidades con las que podrán cogerlos, quitarlos de en medio y llevarlos a su sitio. Ya se puede comprar el primero de los modelos con esta función —y yo he podido probarlo—. Es el Roborock Saros Z70; un modelo que en su parte superior esconde un brazo robótico capaz de recoger artículos de hasta 300 gramos de peso, aunque de momento es una habilidad un poco limitada: reconoce textiles como bayetas o calcetines, pelotas de papel o zapatillas de andar por casa, y la firma ya está trabajando para añadir más objetos.






