Los inmigrantes encarcelados en Delaney Hall dijeron basta. La tarde de este jueves, un grupo dentro del centro de detención en Newark, Nueva Jersey, abierto hace mes y medio, se rebeló por la falta de comida. Los detenidos derribaron una pared e intentaron romper ventanas en protesta por las pésimas condiciones en las que se encuentran. En medio del caos, cuatro de ellos se fugaron de la cárcel, según el Departamento de Seguridad Nacional. Mientras las autoridades intentan dar con ellos, la instalación permanecerá cerrada este viernes.
Delaney Hall ha sido escenario de protestas diarias desde que abrió a principios de mayo. Este jueves, las organizaciones comunitarias y activistas que han liderado las manifestaciones contra el primer centro de detención de migrantes de la segunda Administración de Donald Trump, oyeron que un grupo había comenzado a amotinarse dentro de la cárcel tras no haber recibido comida durante 20 horas.
“20 horas sin comida, luego dos rebanadas de pan. Hay informes de un motín en Delaney Hall tras varios días de comida insuficiente o congelada, agua hirviendo que salía de las tuberías y múltiples horas de visita canceladas”, publicó en X la Alianza de Nueva Jersey para la Justicia de los Inmigrantes, desde la escena. La organización y otros usuarios compartieron en redes sociales videos de decenas de agentes del orden de varias agencias policiales entrando al centro después de las siete para responder a los disturbios. La mayoría estaban enmascarados y portaban esposas y gas pimienta. Poco después, desde fuera se empezó a sentir un olor sofocante, y algunos activistas sostienen que lanzaron gas lacrimógeno a los detenidos.









