En plena resaca del escándalo de corrupción en el seno del PSOE por la implicación del hasta este jueves secretario de Organización del partido y número tres de Pedro Sánchez en la presunta trama de mordidas a cambio de adjudicaciones públicas por las que ya están imputados José Luis Ábalos y Koldo García, el Rey ha reconocido el papel “independiente”, “inamovible” y “responsable” del Poder Judicial. Uno de los tres poderes del Estado que este viernes ha sido galardonado con el premio Gumersindo de Azcarate.

En el acto, celebrado en el Real Casino de Madrid, en pleno centro de la capital, han participado también el ministro de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y la presidenta del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló. Bolaños ha aprovechado su intervención en la apertura del acto para defender las controvertidas reformas que su Gobierno está llevando a cabo en la carrera judicial y en la Fiscalía General del Estado, pero también ha querido lanzar un mensaje contundente: todo lo que esté fuera de la “moralidad pública” hay que extirparlo, ha dicho en un mensaje velado a los miembros de su partido manchados recientemente por los casos de corrupción.