Harvey Weinstein −en otro tiempo, todopoderoso productor de Hollywood− fue hallado culpable de nuevo este miércoles por un jurado de Nueva York de un delito de abusos sexuales cometido en 2006. La condena llegó al final de la accidentada repetición de un emblemático juicio celebrado en 2020.

Se le juzgaba por tres cargos distintos. El jurado absolvió a Weinstein de un segundo delito de violación. En cuanto al tercero, por un episodio que se remonta a 2013, sus 12 miembros se han emplazado a seguir discutiendo este jueves para llegar a un veredicto.

La repetición del juicio, tal vez el más famoso del movimiento Me Too, del que Weinstein se convirtió en un símbolo de que la impunidad de los poderosos en Hollywood estaba después de décadas en entredicho, llegó después de que el Tribunal de Apelaciones del Estado de Nueva York decidiera en una votación resuelta por cuatro contra tres que el juez de primera instancia no debió haber admitido el testimonio de varias mujeres. Esos testigos vertieron desde el estrado acusaciones por las que no se le estaba juzgando.

Poco después de ese fallo, el fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, reabrió el caso contra Weinstein, y añadió un nuevo cargo. Bragg, que se presenta a la reelección este año, alcanzó fama internacional entre 2023 y 2024, cuando logró la condena por 34 delitos graves del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entonces candidato republicano, en el caso relacionado con un soborno a la estrella porno Stormy Daniels para que esta callara sobre una relación extramatrimonial que Trump niega.