Pasas el día en la playa con tus hijos, te das un último chapuzón con ellos y, justo cuando estás a punto de prepararte para vestirlos y volver al coche, miras a tu derecha y ves a los niños jugando y revolcándose por la arena. Es uno de esos pequeños inconvenientes de la playa que pueden arruinar el día con un enfado que, con los accesorios adecuados, se puede evitar con facilidad.
Para estos momentos, existe una solución bastante práctica que quizá no conocías. Este set de dos bolsas quita arena reutilizables que, combinadas con un poco de polvo de talco o harina, permiten eliminar la arena pegada en el cuerpo en cuestión de segundos.
Las bolsas quita arena te permiten eliminar esa capa de arena que se les pega en la piel ya seca sin tener que frotar con toallas que irritan la piel o meterlos de nuevo al mar y esperar a que se sequen o, en el mejor caso, en la ducha de la playa. Solo tienes que llenar la bolsa con talco, golpearla suavemente para eliminar el polvo sobrante, y deslizar la bolsa por la piel. En pocos segundos, la arena se despega y se cae como por arte de magia.
El efecto de estas bolsas sobre la piel no se produce solo debido al material del que están fabricadas, sino por la combinación de este producto con talco o harina de maíz. Las bolsas no vienen con los polvos o la harina incluidos. El material del que está fabricada la bolsa es suave, no raspa la piel, y permite que el polvo se distribuya de forma uniforme.






