“¡Presidente, presidente!”. Aunque le faltaba un lustro largo para mudarse a La Moncloa, Mariano Rajoy escuchó en forma de clamor la palabra preferida de todo líder de la oposición. Era 10 de junio de 2006 y la derecha lucía pletórica en Madrid. La serie de manifestaciones masivas contra el diálogo con ETA del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero convocadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) con el respaldo del PP había empezado más de un año antes...

, pero esta entrañaba una novedad: al lema habitual, “en mi nombre no”, lo acompañaba otro, “queremos saber la verdad”, por una supuesta autoría oculta de los atentados del 11-M. El éxito de la protesta saltaba a la vista. EL PAÍS estimó en 200.000 los asistentes. En un segundo plano, diluido en la abundante representación del PP, a su vez mezclada con el gentío que abarrotaba Colón, apenas llamaba la atención el presidente del partido en Galicia, que ni siquiera estaba en el poder.

Alberto Núñez Feijóo ha pasado desde entonces de actor de reparto a protagonista de una historia que aquel lejano domingo escribió solo uno de muchos capítulos. Y que este domingo añadirá otro con una manifestación presentada como disyuntiva entre “mafia o democracia”. ¿Qué historia? La de las movilizaciones del PP primero contra Zapatero y ahora contra Pedro Sánchez. Un repaso a más de una veintena de protestas —a las convocatorias y manifiestos respaldados por el PP y a los mensajes de sus dirigentes— muestra que la inflamación retórica contra el actual presidente supera a la que enfrentó su último predecesor socialista.