Stitch quiere colonizar tus sueños. Ahora que este alienígena azul y con malas pulgas está devorando las salas de cine, casi parece imposible que su tercera y última secuela animada tuviera que co...
nformarse con un estreno directo a DVD allá por 2006. Porque, en realidad, Stitch nunca desapareció. Durante este tiempo, su peluche siempre mantuvo su sitio en las ferias de pueblos. Jamás podía faltar en la rifa… Era demasiado adorable para olvidarlo. Eso se ha traducido también en la pervivencia de este icono en las cuentas de Disney, incluso si su marca llevaba siete años sin producir contenido con su nombre.
En 2024, su merchandising todavía facturó para la compañía 2.600 millones de dólares (unos 2.270 millones de euros), según datos facilitados por Disney a EL PAÍS, creciendo desde los nada despreciables 200 millones de 2019, dos años después de que se lanzara su última serie de anime llegada de China. Incluso antes de su estreno en cine de carne y hueso, Lilo y Stitch ya era una de las 10 franquicias más beneficiosa para Disney. Ahora, con una película que camina con paso firme hacia los 1.000 millones de dólares (según los analistas de taquilla), su omnipresencia alcanza otro nivel.









